Tú eres mi árbol de la vida,
Los nueve mundos de la virilidad.
Brindo por ti, padre,
Yo, que era como la manzana en las manos de los gigantes.
Una vez fuiste pequeño, pequeño como yo,
Una vez fuiste el hijo de un hombre, que era el hijo de un hombre.
Padre, mis ojos sangran como tus años...
Quédate en la pantalla en la cual los mundos son expuestos
Quédate en el hoyo donde yo estaba a salvo.
Protégeme, padre...
Protégeme de los demonios que no puedo combatir yo solo...
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1 comentario:
oh, so genial...
Adiós
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